Cuernos inolvidables

Este vídeo porno casero es el perfecto ejemplo de cómo una chica debe ponerle los cuernos a su novio. El afortunado corneador es un amigo de ambos que se prestó encantado a hacer realidad la morbosa fantasía de cuernos consentidos y a grabar el encuentro para que posteriormente lo viera el cornudo. Es alucinante ver cómo se le mueven las tetazas a la jovencita y escuchar cómo gime y grita de placer… ¡una auténtica delicia!